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MardePress

Mar del Plata, jueves 6 de agosto de 2026
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Un Botín Llamado Universidad Publica

La universidad publica es la esperanza de las clases sociales mas bajas para poder llegar a tener un titulo que los abale como profesionales. Creada con el fin de que todas las personas de nuestro país puedan acceder y estudiar de forma gratuita.

El estado nacional es quien dispone recursos para financiar las universidades nacionales del país que son motivo de orgullo. Pero con el correr de las décadas buena parte de los fondos destinados se usan para la política interna de cada universidad. Los altos directivos cobran hasta 80 veces mas que un profesor de catedra. Sería violento decir cuanto cobra tal o cual rector o vicerrector de tal o cual universidad, pero es información que manejamos y sin dudas nos sorprende.

¿Sería alocado pensar que del neto cobrado por algún directivo una parte vaya a la “política” partidaria dentro de las universidades? Alocado a esta altura no hay nada, pero el recorte repercute no solo en el docente el cual sin dudas debe ganar más, el recrote también impacta en la política de los centros de estudiantes.

Hay una baja de egresados recibidos que es alarmante frente a los que ingresan. Cada alumno que ingresa representa un costo y ese costo puede verse de dos maneras, como inversión o como gasto por parte del estado. Cuando un estudiante se recibe, se convierte en profesional y trabaja de ello, a través de sus impuestos devuelve lo que el estado “invirtió”. Cuando un estudiante abandona la carrera eso pasa a ser un gasto o una inversión fallida. Quizá sería el momento de repensar el contrato social con los estudiantes y que en caso de no recibirse deban indemnizar al estado por el no cumplimiento del mismo. Son solo ideas, pero con la firme convicción de poder sumar soluciones al problema actual.

Todos queremos universidades publicas y de calidad, esto se logra con compromiso y con una distribución eficaz de acuerdo a la estructura de cada establecimiento. No puede ser que el reclamo de la UBA sea el 95% del presupuesto asignado para este año al 100% de las universidades del país. CABA no es el centro del país, los demás establecimientos de educación superior tienen los mismos derechos que los que están a pocos metros del obelisco.

Cortar con el derrotero en las aulas magnas es una misión imposible, ya que las luchas disfrazan la realidad de estas instituciones viciadas desde hace varias décadas.

 

Miguel Caballero